GRATITUD

Según la RAE la definición de gratitud es: 

Del lat. gratitūdo.

1. f. Sentimiento que nos obliga a estimar el beneficio o favor que se nos ha hecho o ha querido hacer, y a corresponder a él de alguna manera.

Esta semana quiero hablarte de gratitud, porque estos días la tengo muy presente.

Hace unos días me sometí a una intervención (en un principio no iba a ser nada problemático, pero hasta que no “entran” dentro de uno nunca se sabe)…

Todo ha ido de la manera que tenía que ir y ha coincidido con la manera que yo quería para mi :).  Por ello, me siento inmensamente agradecida.  No es necesario que lo de “fuera” sea como yo quiero para sentir gratitud, pero si es más fácil y aún así no lo hacemos.

Muchas veces, necesitamos que algo en nosotros no “ande” bien para parar, para tomar consciencia de lo verdaderamente importante. A veces, necesitamos el dolor, para disfrutar más del placer. Necesitamos esas llamadas de atención para ser más sensibles, vulnerables, abiertos…

Cuando todo “anda” bien no solemos pararnos a valorar todo aquello por lo que tenemos que dar gracias cada día.  Hablo de dar gracias a la vida y sentir profundamente el gozo de existir, sin necesidad de nada más.

En nuestra vida hay de todo y pasa de todo: sol, tormentas, playas, nubes, cielos despejados, salud, enfermedad… Todo forma parte del paisaje.  Si vives desde la gratitud, si CONFÍAS, si aceptas la realidad sea cual sea la que sea que tienes delante en este momento, no puede haber lugar para “el drama”… para la insatisfacción, para el deseo de querer estar en un lugar bien distinto a aquel en el que te encuentras.

Querer mejorar tu vida y ser tu mejor versión sí, por supuesto. Pero esto es compatible con la GRATITUD por todo lo que tienes hoy aunque sea simplemente que estás VIVO y que puedes respirar y sentir la vida.

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   Te propongo esta semana un ejercicio diario que puede ayudarte a enfocarte en esta GRATITUD. La gratitud se lleva el miedo, la gratitud te lleva a vivir en plenitud, la gratitud implica tener foco en todo lo que ya tienes y está en tu vida y no en todo lo que te falta.
   El ejercicio consiste en contestar con plena conciencia a estas preguntas antes de acostarte:
– ¿Qué es lo más gratificante y motivador que me ha ocurrido hoy?
“Doy gracias por ello y me siento privilegiado y feliz”
– ¿A qué persona/as en concreto estoy especialmente agradecido hoy?
Si puedes, manifiesta de manera personal y directa tu gratitud hacia esa persona.  A veces, damos por supuesto muchas cosas que no tienen porqué ser así y como siempre están o son no las valoramos.
– ¿A quién, de qué manera y/o cómo he ayudado hoy?
Me felicito por ello.
– ¿Qué proyectos tengo para mañana que sean gratificantes para mí y para los demás?
– ¿Cuánto he amado y cuánto he recibido?
– ¿Con qué intensidad he vivido y he disfrutado hoy?
– ¿Cuánto bien y bondad he generado a mi alrededor?
Te animo a que te escribas estas preguntas en un libreta o papel que dejes en tu mesita de noche y a que justo antes de acostarte las dediques unos minutos. Tomar conciencia y poner el foco en todas ellas antes de dormir puede ser realmente transformador.  No me creas nada, solamente prueba.
Se dice que si no damos más de 40 veces las gracias al día es que estamos ciegos.  De veras que si te entrenas en este “arte” …no las das 40, sino 100.  Tenemos tanto que agradecer en nuestras vidas…

 

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